lunes, 28 de octubre de 2013

Pensás o pensás, pibe

Ese maldito momento en que el sueño te vomita en la cara todo tu subconsciente, todas las vicisitudes con las que te venías haciendo el boludo en vigilia, y te obliga a presentarte todos los cambios que tenés que plantearte. Que necesitás plantearte.
Es una obligación, ya, plantear cambios.
El sueño, ese único momento de desprotección total, de entrega a lo que uno lleve dentro, a lo que uno es. De resignación, aceptación, reflexión y decisión. Para que al despertar nada de eso haya sido, pero fue. Y no se puede más que aprender de lo vivido, despierto o dormido.

martes, 8 de octubre de 2013

"Ya no existen ruedas chiquititas"

De un violento viento de invierno a un aire gentil de primera primavera; me faltarían un balcón, un faso y estoy hecho.
Cada veintiocho días hay luna nueva. La que ahí hay hoy, sonríe.
O se me caga de risa. Pero se me hace simpática. Que se ría nomás, si es contagiosa.

Esta semana no me quita la sonrisa. Que no me la robe. No me la va a robar.


jueves, 3 de octubre de 2013

Historias sobre rieles

Volvía en el San Martín. Recién Morris y ya me moría de ganas por ir al baño. Calculaba; hasta Palomar aguanto. ¿O no? Quizás en un arbolito en alguna estación. No, nunca me gustó hacer en público y menos de día. Quizás cuando llegue a mi estación, antes de caminar las cuadras que me quedan.

En el lado izquierdo del vagón, en los asientos enfrentados, una familia. El hombre, de unos 38 años, campera de River. La mujer apenas se podía ver, pelo teñido de algún tipo de rojo. Dos nenas más grandes, un nene chico y otra nena más chiquita.
Suena una cumbia romántica. Es la segunda de las más grandes, sin auriculares. La veo buscar canciones en un celular. La voy a llamar Micaela. Porque tenía cara de Mica.
Pasa una nena de su edad, unos 9 o 10 años, dando papelitos que dicen "Me puede ayudar con 0.10 centavos para la leche y el pan para mis hermanitos". Mica lee el papel, la mira, mira alrededor. No puede creer que todos le devuelvan el papelito sin una moneda (para vergüenza incluso de quien escribe).
Pasa un hombre sin una pierna, anunciando un accidente hace seis meses que lo dejó inválido. Esta vez una persona le da un billete apelotonado. No llego a ver si es de dos o cinco pesos. Está de espaldas a Mica, así que ella tampoco puede saber. Pasó un hombre sin una pierna, y sólo una persona lo ayudó. La cara de consternación de la nena me tiene cautivado. Espero alguna reacción.
Pasa un hombre vendiendo biromes y anotadores. Cinco pesos los dos con sus respectivas lapiceras. La hermanita más chica pide y obtiene. Mica no entiende, pero sigue sin decir nada. Ya hace rato que dejó la música y el celular. Mira al piso. Piensa mientras mordisquea la tapa de una de las biromes. Intento imaginar qué.
Pero no hay necesidad de imaginación cuando pasan a la vez una señora sorda con su correspondiente papelito y un vendedor de marcadores de colores. Mica y su hermana mayor consiguen que los padres les den una moneda a cada una para darle a la señora. La señora, sorda, solo ve a la otra con la moneda e ignora que Mica quiere hacer lo propio.
Mica no entiende. La mira a la madre para decirle algo, pero no le presta atención porque su hermanito empieza a llorar desconsoladamente porque quiere los marcadores. Los dos personajes ferroviarios desaparecen.
El hermanito llora cada vez más fuerte, mientras veo la cara de Mica, mirando al suelo. Una mezcla de bronca por sentirse ignorada, bronca por no haber podido ayudar a alguien que, ella piensa, lo necesita. Bronca con la que mordisquea más fuerte la tapita. Se le escapa por fin una lágrima. La segunda en el otro ojo. Una tercera en el primero. Nada más. Pasa tres estaciones mirando el piso. La familia habla de otra cosa. Sólo el padre la mira de reojo una vez y mira, creo que con vergüenza propia, para otro lado.
Cuando trato de meterme en su cabeza, por fin se seca. Sólo un ojo. En el otro, la lágrima le quedó marcada por toda la mejilla, a modo de cicatriz. Se levanta y tira la moneda por la ventanilla. Irónicamente, la señora sorda pasa otra vez, inadvertida por Mica. Se vuelve a levantar y tira la tapita. Le saca el anotador a su hermanita, arranca con bronca dos hojas con dibujos y las tira. Busca el otro anotador, arranca otras dos hojas en blanco y repite. Esta vez su hermanito dejó de llorar para buchonear lo que está haciendo ella. La madre le pega en la pierna.
Mica vuelve a mirar al piso y yo me tengo que bajar. Odio tener que bajarme. Pero me bajo. Una vez abajo, no tengo tiempo de ir al baño. Tampoco es momento de mirar el banquito de la plaza donde la pasé a buscar la primera vez. No reparo en la casa del amigo de mi abuelo, ni en los graffitis mal escritos de la cuadra del semáforo. No tengo intención de fijarme si desde la pizzería sonríen otra vez. No saludo al vecino que, como siempre, sube al auto con su bolsita y el ano contra natura.
Lo único que puedo hacer es apurarme para llegar y escribir todo esto con el mayor detalle posible. Tengo la sensación de que hay algo ahí. Hubo algo en Mica que me atrapó. Quizás sea que me vi en ella, veinte años atrás. O veinte años más viejo. O la inocencia y pureza de una mente nueva. Ella no sabe muchas cosas que le permitirían entender al mundo que la rodea. Tampoco sabe que su familia no dista mucho de las que vio pasar en ese rato. Familia de seis en el tren, ropa medio rota, un tipo con cara de haber laburado hace un rato. Todavía no sabe quién es. Así y todo, quiso ayudar y se indignó por la indiferencia del mundo.

Lo mágico de todo es que mirar cada movimiento de una nena en el tren durante media hora me haya disparado tantas cosas. Todo, imagino, por haber sentido la inocencia y la sinceridad con la que Mica mira el mundo.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Escribíborréescribíborréyquedóunareducción

Adios, invierno.
Sé que te voy a cruzar aún. Sos parte de la vida.

"Esta distancia no nos roba lo que es nuestro ya. Aunque estás lejos, estás en mi."

martes, 17 de septiembre de 2013

La última tormenta de invierno

Una vez cada tanto realmente disfruto caminar en la lluvia.
Pero esta vez no fue sólo eso. Esta vez hizo frío, el agua parecía hielo. Las manos quemaban heladas, parecían dormidas por momentos. Los pies agradecían haberme puesto borcegos, siendo los que mejor la estaban pasando. Mi campera impermeable no dejaba de tirar toda el agua que repelía sobre el jean gastado, que parecía pesar más que yo mismo al nacer.
La sudestada finalmente llegó.
Y yo fui el agua helada, fui el viento gélido, los charcos bajo mis pies. No fue caminar en la lluvia, fue ser la lluvia congelando la piel reseca de las manos, el viento pegando en la cara dejando sentir sólo más frío.
Por un rato fui la sudestada.
Llevándome todo por delante, sin detenerme ante nada, sin reparar en nada.
Realmente disfruté ser la sudestada.
Que se venga otra tormenta, voy a estar preparado.
Cada vez más.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Música curadora

¿Será la nueva música nueva de la que hablaba Homero Expósito?
Acompaña, cura y te sorprende bailando. A veces una, a veces las tres. Casi las tres de la mañana y perdí el reloj. Rajaba la tierra, misión cumplida. Pero hoy... me reservo en el resto la otra cara de la moneda.




Tal vez todo sera un buen recuerdo
Si llega el olvido primero
Para mi no hay cosa mas dulce
Que tu agua salada en mi rio

Ah... creeme no hay limite mas grande
Para este imaginante
Ah... que una duda morena
Envuelta en flores de otra primavera

Pa recordarte feliz, voy a tener que olvidarte
Porque no hay cosa más dulce que vos.
Si no llega el olvido, quien me cura el delirio
De una duda morena envuelta en flores de otra primavera

lunes, 26 de agosto de 2013

Top 3: Tapas de Clarín

Atención. Musicalícese el presente post con ESTE LINK. Lo pondría acá, pero a Blogger no le gustan los videos demasiado largos, y siendo que en realidad es un disco, solo voy a decir: La Ciencia está en hacer llegar  a todxs la historia del país de maneras múltiples y entretenidas, pero comprometidas. Otro día tocará una reseña del disco tema a tema.


Hoy, el gran diario argentino sacó un micrositio donde se pueden ver todas (bueno, casi todas) sus tapas desde su invención.
Empecé este top 3 por diversión, pensando "¿le deberán guita al gerente de marketing del Grupo?". Me equivoqué. Fue bastante triste, y es fácil saber por qué.
Veamos:

3- Arranca el podio una tapa de la cual se empezó a saber más hace no mucho tiempo. El 6 de octubre de 1982, las Madres de Plaza de Mayo aparecían por primera vez en una foto en la portada del diario. ¿De qué manera? ASI. ¿Y cuál es el problema? ESTE.

2- O casualidad, como en la redacción de Clarín les gusta hacer homenajes, repitieron hace once años. Esta vez, nuevamente teniendo todas las fotos a su disposición, publican ESTO el 27 de junio de 2002. Al día siguiente se retractarían, pero la mancha no sale con lavandina.

1- Tuve que hacer un conjunto para el primer puesto. Son las tapas del 24, 25 y 27 de marzo de 1976. En la primera, presentan al "nuevo gobierno". Al día siguiente anuncian, "che, está todo bien, siga siga Lamolina". Por último, de la cual subo un jpg encontrado en la web porque no anduvo la fecha en el sitio, una tapa que avisa bien grande que el Imperio acepta a la Junta, juntito a otro titular que nos dice que el FMI le da un crédito al país:


Bonus track - Técnicamente no es de Clarín, pero sí del grupo, y es la más reciente.
Es la tapa del diario Muy, del 28 de junio de 2013. Muy Morboso.


Si hay alguien ahí, ¡os invito a buscar y proponer más tapas!

Dulce insomnio...

... cuando trae algo inesperado.
Querer no es poder, pero ya tengo los sueños para horas de sueño.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Nuevas escenas de la cotidianeidad

Madre con pierna rota (por primera vez en su vida).
Padre con buen humor (animo en subida).
La lleva en la silla de ruedas sosteniendole la pierna porque no la puede bajar. Se rien. Se cagan de risa. Me hacen bien. Seguro ni se dan cuenta.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Tortugas imantadas

Me cansé de escuchar que Illia fue el presidente más honesto. Más si esa figura es mandada a recordar por quien decidió que debía irse.
¿De qué sirve un presidente humilde y honesto si no tiene la fuerza para plantarse ante los grandes poderes económicos? Habrá tiempo más adelante para presidentes bonachones. Mientras tanto, a seguir enfrentando a los gigantes que alguna vez metían miedo.
Nos vemos en octubre, Hectitor.

sábado, 10 de agosto de 2013

Que lindo que lindo!

Y de golpe me encontré bailando mientras nadie veía. ¡Qué lindo bailar a pesar de todo! O quizás no sea a pesar.


jueves, 1 de agosto de 2013

Por qué creer

"En muchísimos aspectos esta choesión de la conciencia de la clase obrera culminó, en los antiguos países desarrollados, al término de la segunda guerra mundial. Durante las décadas doradas casi todos sus elementos quedaron tocados (...). Una existencia mucho más próspera de lo que jamás hubiera esperado llevar alguien que no fuese norteamericano o australiano pasó a "privatizarse" gracias al abaratamiento de la tecnología y a la lógica del mercado: la televisión hizo innecesario ir al campo de fútbol, del mismo modo que la televisión y el vídeo han hecho innecesario ir al cine, o el teléfono ir a cotillear con las amigas en la plaza o en el mercado (...). La prosperidad y la privatización de la existencia separaron lo que la pobreza y el colectivismo de los espacios públicos habían unido."
Fragmento de Eric Hobsbawm, Historia del siglo XX, capítulo X.

De esto, tengo dos cosas para decir. Una:
"Y una vez que veas que
lo que tenés te tiene a vos
vas a sufrir lo que sos."

Dos, que no importa con cuántos embates el capitalismo trate de hipnotizar al planeta, siempre va a generar desigualdad, y en eso está la esperanza de cambio inminente. Porque ante la necesidad y el hambre se vuelven a abrir los ojos y, siento desilusionar a los pesimistas, pero despierto el hombre es un ser solidario y colectivo. Con los ojos abiertos se ve más claro.



martes, 9 de julio de 2013

Hallazgos

Esto con esto otro. Pffffffffff así no hay alma que aguante.

miércoles, 3 de julio de 2013

Yo que sé

Me tienta llamarte.
Me tienta mandarte un mensaje.
Me tienta dejarte un papelito en la mesa.
Me tienta decirle a alguien que te haga mirar acá.
Me tienta dejarte un mensaje anónimo para que entres y veas ahí, al costadito, que escribí algo.
Me tienta pero voy a mantener mi palabra, y voy a esperar que un impulso, la intuición o unas ganas tuyas de escribir algo hoy te hagan leerme.

Ojalá llegues acá como hace tiempo.

No sabía bien qué quería hacer. Sabía que algo necesitaba hacer. No por recordar, sino porque significa el inicio.
Hace unos años me chupaba un huevo haber quedado afuera del mundial. Me esperaba otra cosa. Mucho más grande. Cambió mi vida. No ese día, todos desde ese día. Y sigue. Y quiero que siga.
No quería ponerme a escribir algo recordando. No quería hurgar muy profundo para no flaquear.
Entonces, como si el destino sí existiese, se me ocurrió leer los cientos de papelitos que me dio mi abuela hace poco. Papelitos escritos a mano o a máquina por mi abuelo. Escribía. Muy lindo. A veces inocente, a veces simple, a veces profundo.
Se me ocurrió después de tanto tiempo leerlos. Y lo encontré. Lo que yo quería escribir lo encontré entre esos papelitos.


Límpido cielo de mis amores
surcado fuiste por negra nube
y entre sus sombras a punto estuve
de hallar la causa de mis dolores.

Brisa sincera de mis anhelos
sobre la duda que su alma aqueja
sopla y ligera la pena ajena
que a sus ensueños causa desvelos.

Haz que de nuevo brillen sus ojos
pon en su rostro luz y alegría
logra que el triste pesar concluya

y entonces, junto a sus labios rojos
mi boca, su alma será más mía
y mi alma entonces será más suya.



Gracias abue. Espero tan sólo que así sea.

viernes, 28 de junio de 2013

Billy Corgan, la tenes adentro (y yo tambien)

Muchos años de mi vida tuve como frase importante lo que dice el pelado amargo cantante de las Calabazas Reventantes. "Cuanto más cambias, menos sentís".
Te equivocaste en ese momento, pela. Cuanto mas crecés, mas entendés que tus problemas anteriores eran bastante pelotudos, entonces evitás ponerte mal por pelotudeces. Además, si no cambiás, te quedás.

Igual,
         la tengo adentro.

Estamos chequeando el largo de la mecha por su seguridad. Buenas noches.

lunes, 24 de junio de 2013

Viaje al centro deLACONCHADETUHERMANA

Se fija la hora en el celular. Tiene guardados todos los horarios. Llegando a la estación se escucha la barrera. "Que no sea el mío, que no sea el mío que no llego". De izquierda a derecha pasan la locomotora y siete u ocho vagones. Nunca supo realmente cuántos van.
Suspira, no era, "llego bien". En realidad no tiene un horario estricto para cumplir, solamente quiere la sensación de tener un plan. Al final, lo que está haciendo no es más que viajar y viajar. Quiere estar en el tren. Durante un cuarto de siglo apenas recuerda haberlo tomado. Pero los últimos años son su vida. En realidad no sabe. No sabe nada, pero todo lo lleva a subir al tren. Hasta la boletera, pareciera, se quiere poner en su contra. "No, no, ida y vuelta te dije". Sólo ida quedará para otra ocasión. U otro tren. Chequeó hace un rato nomás posibles nuevos espacios para darles calidez de hogar. Eso si, todos cerca de la misma línea, del mismo tren, de los mismos destinos. El tren llegó. Lleno. Demasiado lleno. "¡Che, en cinco pasa el próximo!", avisa el guarda, cansado de que la gente se cuelgue y de no poder salir. Piensa. Cinco minutos, mismo tren, mismo destino. "Y buen, espero, yo lo que quiero es llegar".

Epílogo
Llegó. Pero mágicamente el hogar es y no es. Será cuestión de (más temprano que tarde) tomar su decisión y definir si es.
La concha de tu madre all boys.

Declaración de derechos del blog

Hola Blog. Si, saque telarañas y pase. No vi luz pero subi igual. Es inevitable. Sos como mi diario intimo pero no intimo. Pero me servis, porque escribir es la unica descarga a tierra que tengo por ahora. Te odio, Blog. Profundamente. Te aborrezco. Porque ya sabes que significas. No te preocupes, tengo la esperanza de que esto, de una u otra manera, dure poco. Si, te menti con el titulo, en realidad son mis derechos sobre este lienzo. Quejate con Google que te hizo gratis y libre, entonces caigo cuando quiero.
Hasta que esta cabeza este ordenada nuevamente, me vas a tener que bancar. Y yo a vos. ¡Salud!


Finalmente puedo hacer una declaracion:
De aqui en mas, hasta que de aviso a la nada misma, este blog no representa fielmente lo que pasa por mi cabeza, ni lo que pienso conscientemente, ni lo que piensen otras personas, ni nada. Estos escritos, si asi los podemos llamar, no son mas que un vuelco de lo que venga. Mientras me sirvan, seran bienvenidos.