viernes, 28 de mayo de 2010

Saber o no saber

Cómo andás?
No sé.
Cómo "no sé"?
No, realmente no sé.

Y qué pasa cuando uno no está del todo seguro cómo está? Tan acostumbrado a responder en seguida "bien, y vos?", cuando a veces no sólo no sé como estoy sino que no me interesa cómo está el que pregunta. En serio, no me interesa como estás, seguro mejor que yo porque, sea bueno o malo, sabés!
Hay gente que vive cómoda en su no saber. De lo que sea. Saber o no saber, esa es la cuestión. Para mi siempre fue mejor saber todo, de lo que sea. Decime chusma, metido, sabelotodo frustrado.

El problema es que hace unos días caí en la cuenta de que uno sólo sabe lo que vivió, lo demás nos lo cuentan y lo aceptamos como cierto. Colón llegó un 12 de octubre. El hombre llegó a la luna, pero no el 20 de julio de 1969, el video estaba truchado. San Martín cruzó los Andes. Esas son cosas que realmente no son importantes. En qué me cambiaría saber que Colón llegó un 20 de diciembre?

Pero cuando pasamos esto a las relaciones, al amor, la amistad, cambia totalmente. Necesitamos aprender a confiar en el otro para creerle. Algunos son incapaces de mentir, otros son mitómanos, otros ven que onda según la situación. De la misma forma podríamos creer que los historiadores y "cronistas" de la época de Colón nos mintieron vilmente. Pero no, elegimos creer ciegamente y afirmamos que "sabemos" que llegó un 12 de octubre y todo lo demás que ya dije y no voy a repetir porque alguna vez le creí a quien me enseñó que cuando uno escribe tiene que evitar repetir 20 veces lo mismo, salvo que sea intencionadamente buscando algun efecto. En este caso lo creí, lo di por sabido, pero además lo comprobé conmigo mismo. Es decir, me gusta más un texto cuando no es iterativo (uso esa palabra para no repetir palabras de la familia de palabras de la palabra "repetir") o lo exagera a propósito. Al final termina siendo un tema de gustos, como todo.

No sé a qué venía todo esto. Simplemente me salió escribirlo. Pero lo que sí sé, es que no sé como estoy. Así que cuando me pregunten, ya saben, seguramente les voy a estar mintiendo descaradamente sin ningún remordimiento. Salvo que me empiece a explayar como acá. Y conociéndome, cuando desarrollo un tema no es uno, son muchísimos encadenados y sin conclusión porque uno da lugar a otro y al final no me acuerdo qué estaba diciendo.

Hablando de eso. A qué venía esto?

miércoles, 26 de mayo de 2010

Lost Finale


Se acabó lo que se daba. Lost llegó al fin a su fin, después de seis temporadas.
No voy a hacer comentarios al respecto de lo que pasó porque todavía hay gente que no lo vio y, si bien nadie me lee, no quiero arriesgarme a arruinarle el final a alguien.

Voy a reflexionar sobre lo que yo pensaba que iba a pasarme emocionalmente con este último episodio. Hasta hace unos días mi conjetura era (luego del duro y reciente fin de una relación, casualmente también de 6 años, como la serie) que iba a llenar un vacío con otro vacío.
-Cheeeeee, pero que dramático!!
Es que tenía como antecedente lo que viví cuando terminó otra gran serie: FRIENDS. Una serie que duró 10 temporadas, las cuales ví semana a semana a partir de la 4ta o 5ta. El día del episodio final sentí un "big empty", como el nombre de una peli en la que trabajó David Schwimmer (Ross Geller). Era como si dejara de ver a 6 amigos muy cercanos de los que sabía todo.
Todavía me acuerdo estar viendo el marquito en la puerta violeta del departamento de Chandler y Monica, la última imagen de la serie, y sentir una extraña melancolía.

Pensé que con Lost me iba a pasar lo mismo... pero no! Fue como un alivio. Es otro rubro, otro estilo. Miles de interrogantes de la ficción y otros filosóficos que se iban abriendo y nunca terminaban de cerrar.
Esta última temporada fue como si uno llegara al cielo y lo esperara San Pedro con el FAQ (frequent asked questions) de la vida. Trataron de responder muchas cosas que los fanáticos de la serie habíamos visto y no olvidábamos. Por supuesto, muchas cosas quedaron en el aire y sin respuesta.

Como capítulo final no estuvo mal. Acaso esperaban algo milagroso con solamente dos horas para terminar?? Me abstengo de comentar muchas cosas por lo que ya dije, para no cagarle el final a nadie.
Lo único que voy a decir es que casi lloro con el "cierre" de una de las historias amorosas porque me tocó de cerca por empatía desde un principio.

Estoy demasiado emo últimamente. Mejor me voy a escuchar AC/DC y Pantera y después vuelvo. Salud!

sábado, 22 de mayo de 2010

Mi gran amor


Hoy en día sólo tengo un amor. No soy un dulce?
No, en serio. No soy un dulce??? Menos mal, estaba a punto de pegarle un tarascón a mi pulgar.

Sólo tengo una obsesión... CHOCOLAAAAAATE!!! (léase al estilo Homero Simpson, con baba cayendo de la comisura de los labios).

Es así, simple. Tengo el estómago repleto y a punto de reventar, pero me traés un cuadradito de chocolate y probablemente mi cerebro le indique al estómago que se haga el desentendido y diga que tiene hambre. Es una maniobra siempre ejecutada a la perfección, sin fallas.
Y es una fija que termino de comer y, sea almuerzo o cena, el cerebro anuncia que las papilas gustativas de la lengua están haciendo una protesta porque requieren el sabor dulce de todos los días. En lo posible y preferentemente chocolate.

Ayer me junté con amigos que no veía hace unos meses y después de la reglamentaria pizza llegó la fondue de chocolate. Esta vez, como cosa nueva, le pusimos leche condensada (otra perdición, pero solamente para una vez cada tanto) y quedó espesísima. Las "excusas para comer chocolate": frutas, vainilla, pasas de uva, almendras y... caramelos sugus. Sí, hasta el anteúltimo veníamos joya. Recomiendo seriamente NO probar los caramelos con chocolate.

-Y? Una fondue. Cualquiera hace una fondue de chocolate, es una boludez! Qué te hacés el amante del chocolate, gil!
-Es que hace 2 semanas estuve en una fábrica de chocolate durante 14 horas! De hecho, la foto que ilustra este bonito espacio fue sacada por mí en ese lugar. Así quedé... Por suerte tuve muchísimo autocontrol y me dediqué a lo mío, picando de vez en cuando de algun recipiente lleno de confites rellenos, pasas de uva cubiertas, almendras bañadas. Mi intestino irritable y yo lo recordamos muy bien.

De paso, le hago publicidad gratis a una chocolatería. Hay un localcito en Buenos Aires, en el barrio de Belgrano - Vuelta de Obligado y Sucre, si no me equivoco. Vasalissa. Hijos del creador del bocadito Cabsha (eso debería decir todo), tienen unos bombones y trufas que son los mejores que he probado. Carísimo, eso sí, pero lo vale! Sé que tienen su local principal por Martínez, y que hasta tienen helado, pero nunca fui.

Es otra asignatura pendiente en mi vida junto con recrear la casita donde Hansel y Gretel se morfaron una bruja pensando que era de praliné y chocolate templado.
Sí, los hermanos Grimm mienten.

viernes, 21 de mayo de 2010

La música y Yann Tiersen


Qué lindo es cuando la música te hace upa y te lleva, te traslada. Después te suelta y te dejar caer al vacío, para atajarte cuando estás por tocar el suelo y te tira para arriba hasta lugares que jamás imaginaste llegar.
Te revuelve recuerdos lindos, recuerdos feos, te hace colgar, sobresaltarte, querer saltar, querer bailar, querer dejar que te atraviese el sonido, querer romperle la cara a alguien, querer abrazar a alguien, querer gritar pero a la vez no dejar de escuchar ni una nota.

Hoy fui a ver a Yann Tiersen. El tipo hace ESE tipo de música.

jueves, 20 de mayo de 2010

Introducción

Introducción. Prólogo. Presentación. Comienzo. Como sea.

-Soy una persona de pocas palabras.
-Entonces... para qué querés un blog?
-Porque ésto sería más bien una forma de poder leerme, rever lo que conozco de mí, ver lo que no conozco de mí, encontrarle significado a pensamientos sin sentido aparente. En resumen, esto es YO YO YO.
Pero no es un egocentrismo extremo, porque en ese caso me compraría un diario y escribiría ahí. No, ésto me permite compartir con quien quiera acercarse a ver de qué se trata, pero fundamentalmente es un viaje que necesito hacer para dejar plasmado las millones de cosas que pasan por mi cabeza, a veces tan rápido que no llego a entenderlas y a veces tan lento que no las soporto.
-Bien. Entonces... con qué me voy a encontrar acá?
-Y... si lo que dije recién no te lo responde voy a ser más claro: me vas a encontrar a mí.
Pensativo, ido, expresivo, inexpresivo, serio, divertido, amargo, gracioso, vago, trabajador, inteligente, idiota, loco, racional, sano, enfermo, cariñoso, seco, chusma, indiferente, sensible, duro, paciente, impaciente, tranquilo, iracundo y todos los demás adjetivos y sus respectivos opuestos que se les ocurran.
-Por qué hablas con vos mismo? A fin de cuentas nadie te preguntó nada, esto lo escribiste todo vos.
-Porque quiero!
-Sabés que no hay nadie leyendo del otro lado, no?
-Si, yo.
-Casi me olvido. Quién sos?
-Qué te importa? Leeme.

Bienvenidos al laberinto de mi cabeza. Para el primero que encuentre la salida, un chocolatín o unas papas fritas, según su gusto.