jueves, 20 de mayo de 2010

Introducción

Introducción. Prólogo. Presentación. Comienzo. Como sea.

-Soy una persona de pocas palabras.
-Entonces... para qué querés un blog?
-Porque ésto sería más bien una forma de poder leerme, rever lo que conozco de mí, ver lo que no conozco de mí, encontrarle significado a pensamientos sin sentido aparente. En resumen, esto es YO YO YO.
Pero no es un egocentrismo extremo, porque en ese caso me compraría un diario y escribiría ahí. No, ésto me permite compartir con quien quiera acercarse a ver de qué se trata, pero fundamentalmente es un viaje que necesito hacer para dejar plasmado las millones de cosas que pasan por mi cabeza, a veces tan rápido que no llego a entenderlas y a veces tan lento que no las soporto.
-Bien. Entonces... con qué me voy a encontrar acá?
-Y... si lo que dije recién no te lo responde voy a ser más claro: me vas a encontrar a mí.
Pensativo, ido, expresivo, inexpresivo, serio, divertido, amargo, gracioso, vago, trabajador, inteligente, idiota, loco, racional, sano, enfermo, cariñoso, seco, chusma, indiferente, sensible, duro, paciente, impaciente, tranquilo, iracundo y todos los demás adjetivos y sus respectivos opuestos que se les ocurran.
-Por qué hablas con vos mismo? A fin de cuentas nadie te preguntó nada, esto lo escribiste todo vos.
-Porque quiero!
-Sabés que no hay nadie leyendo del otro lado, no?
-Si, yo.
-Casi me olvido. Quién sos?
-Qué te importa? Leeme.

Bienvenidos al laberinto de mi cabeza. Para el primero que encuentre la salida, un chocolatín o unas papas fritas, según su gusto.

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