sábado, 22 de mayo de 2010

Mi gran amor


Hoy en día sólo tengo un amor. No soy un dulce?
No, en serio. No soy un dulce??? Menos mal, estaba a punto de pegarle un tarascón a mi pulgar.

Sólo tengo una obsesión... CHOCOLAAAAAATE!!! (léase al estilo Homero Simpson, con baba cayendo de la comisura de los labios).

Es así, simple. Tengo el estómago repleto y a punto de reventar, pero me traés un cuadradito de chocolate y probablemente mi cerebro le indique al estómago que se haga el desentendido y diga que tiene hambre. Es una maniobra siempre ejecutada a la perfección, sin fallas.
Y es una fija que termino de comer y, sea almuerzo o cena, el cerebro anuncia que las papilas gustativas de la lengua están haciendo una protesta porque requieren el sabor dulce de todos los días. En lo posible y preferentemente chocolate.

Ayer me junté con amigos que no veía hace unos meses y después de la reglamentaria pizza llegó la fondue de chocolate. Esta vez, como cosa nueva, le pusimos leche condensada (otra perdición, pero solamente para una vez cada tanto) y quedó espesísima. Las "excusas para comer chocolate": frutas, vainilla, pasas de uva, almendras y... caramelos sugus. Sí, hasta el anteúltimo veníamos joya. Recomiendo seriamente NO probar los caramelos con chocolate.

-Y? Una fondue. Cualquiera hace una fondue de chocolate, es una boludez! Qué te hacés el amante del chocolate, gil!
-Es que hace 2 semanas estuve en una fábrica de chocolate durante 14 horas! De hecho, la foto que ilustra este bonito espacio fue sacada por mí en ese lugar. Así quedé... Por suerte tuve muchísimo autocontrol y me dediqué a lo mío, picando de vez en cuando de algun recipiente lleno de confites rellenos, pasas de uva cubiertas, almendras bañadas. Mi intestino irritable y yo lo recordamos muy bien.

De paso, le hago publicidad gratis a una chocolatería. Hay un localcito en Buenos Aires, en el barrio de Belgrano - Vuelta de Obligado y Sucre, si no me equivoco. Vasalissa. Hijos del creador del bocadito Cabsha (eso debería decir todo), tienen unos bombones y trufas que son los mejores que he probado. Carísimo, eso sí, pero lo vale! Sé que tienen su local principal por Martínez, y que hasta tienen helado, pero nunca fui.

Es otra asignatura pendiente en mi vida junto con recrear la casita donde Hansel y Gretel se morfaron una bruja pensando que era de praliné y chocolate templado.
Sí, los hermanos Grimm mienten.

1 comentario:

  1. Yo tengo l teoría de que tengo dos estómagos, uno es para postres y chocolaaateee.

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