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Día 1: El comienzo

24-08-10
¿Cómo empezar a escribir de algo que no tengo idea qué va a ser? Así, preguntándomelo. Sin querer encontré rápido la respuesta. No fue tan así la gestación de este viaje.
A ver, ¿cómo empezó todo? Cuando terminábamos de estudiar en la EMBA, 2008, Nico dijo que tenía ganas de hacer un viaje al noroeste argentino. Así despertó mis ganas. Finalmente el verano siguiente fui con QQ y Pablo y descubrí el placer de viajar así, con pocos (y grandes) amigos, sin itinerario del todo seguro y conociendo algo distinto que la Costa Atlántica o las praias de Brasil. Volví sabiendo que algún día iba a repetir, pero con La Quiaca/Villazón como punto de partida, la puerta al resto de Sudamérica.
Enero 2009, con los mismos y la adición de Teban fuimos bien al sur: El Chaltén, El Calafate y Ushuaia. Pero no fue lo mismo. Al sur le faltan los milenios de historia que le lleva el norte.
Al volver, me encontré por primera vez en mi vida sin trabajo ni estudios pendientes. A la vez, en febrero Pana y Nico fueron al NOA y volvieron con todas las ganas de salir de nuevo. Así, entre sus amenazas de, recién llegados, volver a irse, propuse que fueramos a hacer un documental durante un mes. Tenemos los medios, el conocimiento y las ganas. No tuve éxito y ahí quedó.
Llegó abril y el fin de mi primer relación amorosa después de cinco años. A la par que iba superándolo, se iba gestando lentamente el viaje con Pana.
El documental se convirtió en fotodocumental, y al final en largas vacaciones para disfrutar y conocer nuevos lugares y culturas. Aprovechar este momento de nuestras vidas en que podemos hacer esto que casi todos quieren pero no todos pueden o se animan.

Pana y nuestros "despidientes" (?)

Comiendo en algún lugar entre Sta. Fe, Córdoba y Sgo. del Estero

En el micro había un cachorrito que ladró 20 de las 22hs de viaje. Creemos que las milangas que comimos en la terminal de S.S. de Jujuy eran él. Muy poca gente (día de semana, fin de agosto... no viaja nadie!). Había un tipo que, como han podido ver en la foto que puso Pana, parece que necesitaba amigos y se sumó sin que supiéramos al retrato. Más tarde, volviendo del baño, perdió el equilibrio y se cayó encima mío, uniéndonos en un abrazo fraternal. Pelotudo!
Para finalizar, mientras discutíamos cómo era mejor escribir "Purmamarca" con el texto predictivo del celular (por ej., "PUR-MAMA-R-CA"), Pana formuló la siguiente afirmación: "Mamar es más divertido".

Jodido dormir con ese perrito de mierda ladrando.

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