Ir al contenido principal

Coger sin coger



Se puede coger sin la pija en la mano.

Más allá de que Annie Clark es una zarpada, en este video me encontré con una escena musicalmente pornográfica. Ella empieza su canción sola, acompañada únicamente por las notas de las melodías que alguna vez sintió, hasta que este violinista que no conozco se mete, invade su música con su música.

Al principio, una sonrisa nomás, crece con el pulso. Hasta que se quiebra el tempo, la intimidad invadida por una nueva que es de a dos, que en realidad es de a sesenta con los espectadores. Pero todos ellos otros no importan en realidad, son los que vibran cuerdas y medio locos los que merecen atención. Y ella lo mira de reojo, y él contesta con una mirada de complicidad.

Es encantador el momento en que dos músicos se entienden por encima de cualquier convención civilizada.


Me hizo acordar a la primera vez que ví este otro video de Mollo con Aristimuño. El artista consagrado e idolatrado se encuentra con un entonces joven talentoso que seguramente lo admiró desde chico. En este mitín se invierte el orden habitual de enseñanza para que el posible alumno le muestre a su profesor todo lo mucho que hay aún.

Cogieron, y Mollo lo disfrutó al punto de pedir disculpas por mostrar tanto placer escuchando armonías que nunca imaginó.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Música para romper todo

A principio de año, antes de tener blog y siquiera pensar en ello, armé una de las que facebook llama "notas".
El tópico: música elevadora. Canciones de esas que te hacen volar a estados mentales más allá de cualquier cosa. Un acorde, un grito, una armonía, un solo, un riff que te hace subir y subir por las nubes hasta ver el universo mismo.

Tuvo muy buena respuesta, muchos se prendieron dando su parecer.
Otro día quizás repita la experiencia acá, puede ser interesante. Pero hoy voy con algo similar: música para romper todo!

Ese tema que te acompaña cuando estás enojado porque te volcaron café caliente encima, un albatros te cagó el auto justo después de lavarlo, te interrumpieron el polvo cuando te faltaban dos bombeos para acabar, te bancaste tres colectivos que no pararon, por amable bajaste del subte para dejar subir gente y te quedaste abajo, la señora adelante tuyo en la cola del banco te ve cara de oyente para sus quejas a la burocracia del sistema, la falta de educación …

El aprendiz

Está esa manía de pasar todo por la fe. Pero no cualquier fe, es una que se aboca únicamente a una arista pseudoespiritual, totalmente comercial. ¡Que hay una industria, carajo! No es muy difícil de ver, pero la única manera es salir del cerco y mirarlo todo de afuera.

Hay fotos que se disfrutan desde el detalle, pero hay otras que van a dar todo desde su forma. A esas, cuando uno las ve de lejos o en un tamaño un poco más pequeño del habitual, se las puede apreciar como son.
Si se intenta recorrer un valle y decidir sin mapa para qué lado salir al lago que supuestamente está a mano, la desorientación, estando dentro del paisaje, tiene mayores probabilidades que pegarle a qué sueño salió a la cabeza en la quiniela esta mañana. Es eso, un mapa desde afuera, una brújula desde dentro.
Pero esa rosa de los vientos es negada en la Fe, esa que va con mayúscula inicial porque lo dice la Real Academia, esa que está vedada, y son los que se atreven a hacer uso de su cercenado libre albedrío lo…

De repente, Nelson me golpeó la memoria

Y me entraron ganas de hablar de Cuba. Y es que las calles tienen un algo que te hace no querer entrar a la casa.
Sea por la gente, que te viene a hablar de lo que sea que se les cruzó por la mente, o sea por el propio ambiente que se siente liviano, en cualquier caso se siente un apego a la calle.Se hacen ahí, viven ahí. En el compartir con el vecino, putearse, amigarse, pero siempre con ellos.
Solo tres personas del edificio en el que vivo desde hace poco saben mi nombre. Hay alumnos de los que me olvidé el nombre. Me cuesta acordarme caras de ex compañeros del colegio.
O la sociedad se esta yendo al bombo, o tengo que evitar cosas que agraven la amnesia.

Los cubanos viven con una tranquilidad que se nota. En la frescura de la charla, donde por inercia contestan a un "ei, oh" con "ia tu sábeh" o un "ohhh ehhh". Para nosotros, vocales huérfanas. Para ellos, lo suficiente, porque el resto saben que está bien. Pueden pensar en ahora, porque mañana no se van…